Por qué algunos jugadores parecen correr más: la ciencia de la resistencia

Cuál sería la explicación de que algunos futbolistas parecen correr todo el partido sin cansarse. En esta nota te contamos sobre la ciencia detrás de la resistencia, el entrenamiento físico y la evolución del rendimiento en el fútbol moderno.

La resistencia en el fútbol moderno: mucho más que “pulmón”

En cada partido hay una sensación que se repite: ciertos jugadores parecen estar en todos lados. Recuperan, pasan al ataque, vuelven a defender y mantienen intensidad hasta el último minuto. No es solo percepción. En el fútbol actual, la resistencia física es una de las variables más determinantes del rendimiento.

Un futbolista profesional puede recorrer entre 10 y 13 kilómetros por partido, con decenas de sprints de alta intensidad. Sin embargo, no todos lo hacen de la misma manera ni con la misma eficiencia.

La pregunta entonces es clara: ¿por qué algunos jugadores parecen correr más que otros? La respuesta combina genética, preparación física, inteligencia táctica y evolución científica en los métodos de entrenamiento.

El rol del VO2 máx y la capacidad aeróbica

Uno de los conceptos clave para entender la resistencia es el VO2 máx, que mide la cantidad máxima de oxígeno que el cuerpo puede utilizar durante el ejercicio intenso. Cuanto mayor es este valor, mayor es la capacidad del futbolista para sostener esfuerzos prolongados sin caer en la fatiga.

Los mediocampistas suelen ser quienes registran mejores valores en este aspecto, ya que su función implica recorrer grandes distancias y participar tanto en defensa como en ataque. Futbolistas como Luka Modrić o N’Golo Kanté fueron destacados en reiteradas temporadas por su capacidad para sostener intensidad durante 90 minutos.

Pero el VO2 máx no lo es todo. También influyen la economía de carrera —es decir, cuánto esfuerzo demanda cada movimiento— y la capacidad de recuperación entre sprints. En el fútbol moderno, donde el juego es cada vez más dinámico, esta combinación resulta decisiva.

La preparación física en la era del dato

El salto de calidad en la resistencia de los futbolistas también tiene que ver con la tecnología aplicada al deporte. Hoy los cuerpos técnicos utilizan GPS, análisis de carga y métricas en tiempo real para controlar cuánto corre cada jugador y a qué intensidad.

Entrenadores como Pep Guardiola impulsaron sistemas de juego basados en presión alta y recuperación inmediata tras pérdida. Ese modelo exige futbolistas capaces de repetir esfuerzos explosivos varias veces por partido.

La planificación ya no se basa solo en correr largas distancias en pretemporada. Se trabaja con ejercicios específicos que replican situaciones reales de juego, alternando picos de velocidad con pausas activas. La resistencia en el fútbol actual es intermitente, no lineal.

Genética, posición y lectura del juego

También existe un componente biológico. Algunos jugadores tienen mayor proporción de fibras musculares de tipo I, asociadas a la resistencia, mientras que otros poseen más fibras explosivas, vinculadas a la velocidad. Esa base genética condiciona el perfil físico.

Sin embargo, la percepción de que alguien “corre más” no siempre implica que recorra mayor distancia. Muchas veces se trata de una cuestión de timing y lectura táctica. Un futbolista que interpreta mejor los espacios puede optimizar sus desplazamientos y parecer omnipresente sin necesidad de realizar un desgaste extremo.

Además, la posición en el campo influye directamente. Un lateral en un sistema ofensivo exigente puede superar en kilómetros recorridos a un delantero centro que juega más estático. La función determina el patrón de esfuerzo.

La evolución del ritmo en el fútbol contemporáneo

Comparado con décadas anteriores, el ritmo promedio del fútbol aumentó considerablemente. Las presiones coordinadas, la reducción de espacios y la intensidad colectiva obligan a los jugadores a mantener niveles físicos más altos durante más tiempo.

En grandes competiciones organizadas por la UEFA o la propia FIFA, los informes físicos muestran un crecimiento sostenido en la cantidad de sprints por encuentro. La resistencia ya no es solo una virtud individual: es una condición estructural del juego moderno.

Por eso, cuando un futbolista parece no cansarse nunca, detrás hay años de entrenamiento específico, control nutricional, planificación científica y adaptación táctica. No es solo actitud o voluntad.

Más que correr: sostener rendimiento

Correr mucho no siempre significa correr mejor. La verdadera diferencia está en sostener la calidad técnica bajo fatiga. Un mediocampista que sigue pasando con precisión en el minuto 85 o un lateral que mantiene la concentración defensiva en el tramo final están demostrando resistencia de alto nivel.

La ciencia aplicada al deporte permitió que los futbolistas actuales alcancen estándares físicos que antes parecían imposibles. Pero el componente mental sigue siendo determinante: disciplina, enfoque y capacidad de recuperación psicológica también forman parte de la resistencia.

En definitiva, algunos jugadores parecen correr más porque combinan genética favorable, entrenamiento científico, inteligencia táctica y contexto de equipo que potencia sus características. La resistencia en el fútbol moderno es una construcción compleja, no una simple cuestión de “pulmón”.

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Qué es la resistencia en el fútbol, cómo influye el VO2 máx, el impacto de la tecnología en la preparación física, el rol de la genética y la evolución del ritmo en el juego moderno.

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