En 1991, la FIFA suspendió a Diego Maradona por un resultado positivo en un control antidoping, en lo que sería la primera gran caída pública del ídolo. La sanción a Maradona en 1991 marcó un momento bisagra en su carrera y tuvo consecuencias directas en el fútbol argentino.
Maradona, figura global y sus días en el Napoli
A comienzos de los 90, Diego Armando Maradona era ídolo absoluto. Campeón mundial en 1986, subcampeón en 1990 y figura indiscutida del Napoli, club con el que había ganado títulos históricos para el sur de Italia. Pero en paralelo al éxito deportivo, su vida personal comenzaba a desbordarse.
El 17 de marzo de 1991, tras un partido frente al Bari, Maradona fue sometido a un control antidoping. El resultado fue positivo por cocaína, una sustancia prohibida según el reglamento de la FIFA y la federación italiana.
La sanción Maradona 1991: 15 meses lejos del fútbol
La Federación Italiana de Fútbol actuó con rapidez: sancionó a Maradona con 15 meses de suspensión. La FIFA convalidó esa decisión y extendió la sanción a nivel global, por lo que no pudo jugar ni con Napoli ni con la Selección Argentina durante ese periodo.
A los 30 años, el mejor jugador del mundo quedaba fuera de toda competencia oficial hasta mediados de 1992. Esta sanción no sólo interrumpió su carrera en uno de sus últimos años competitivos, sino que también rompió la dinámica natural de la Selección Argentina, que empezaba un nuevo ciclo sin su líder dentro de la cancha.
El impacto en la Selección Argentina
Argentina afrontó la Copa América de 1991 en Chile sin Maradona. Alfio Basile acababa de asumir como nuevo entrenador y debía reconstruir el equipo. Pese a la ausencia del 10, el equipo logró consagrarse campeón, con Gabriel Batistuta como figura. Aun así, la pregunta flotaba en el aire: ¿volvería Maradona? ¿Podría retomar su nivel tras la suspensión?
El ciclo posterior de la Selección debió acostumbrarse a vivir sin el ídolo, mientras el propio Diego iniciaba un proceso de recuperación física y emocional.
La relación con la FIFA y el trasfondo político
Más allá de la sanción en sí, Maradona entendió que también había un trasfondo político. Según sus propias palabras, la FIFA —organismo con el que siempre tuvo choques— había querido “sacarlo del medio”. Diego había criticado abiertamente a los dirigentes del fútbol mundial, y la sanción sólo profundizó esa grieta.
Este episodio marcó un antes y un después en su relación con las autoridades, que terminaría de romperse años más tarde, cuando fue nuevamente suspendido en 1994. Sin embargo, la historia de 1991 fue el punto de partida de esa tensión prolongada entre el jugador y el poder institucional del fútbol.
El regreso: entre Sevilla y Newell’s
Una vez cumplida la sanción, Maradona volvió al fútbol profesional con la camiseta del Sevilla, en la temporada 1992-93. Sin embargo, su rendimiento ya no era el mismo. Físicamente disminuido y con problemas extradeportivos, su paso por España fue breve.
En 1993 regresó al país para jugar en Newell’s Old Boys. Aunque la expectativa era enorme, jugó apenas cinco partidos oficiales. Pese a los esfuerzos, ya no era el Diego eléctrico de los años 80. Sin embargo, todavía le quedaría una última función en la Selección, en el inicio del camino hacia el Mundial de Estados Unidos 1994.
Consecuencias duraderas en el fútbol argentino
La sanción de Maradona en 1991 también tuvo repercusiones más amplias. Por un lado, sirvió como un caso paradigmático para la política antidopaje en el fútbol sudamericano. Por otro, generó un efecto social de discusión sobre la vida privada de los futbolistas, la presión mediática y la exposición a la que están sometidos.
Para la AFA y los cuerpos técnicos posteriores, fue un aprendizaje forzado: nadie era insustituible, ni siquiera el más grande.
Conclusión: la caída antes del renacimiento
La “sanción Maradona 1991” fue la primera gran caída de un mito que parecía invencible. Si bien logró volver a jugar, su carrera nunca volvió a ser la misma. Lo que siguió fue una etapa con más sombras que luces, aunque la leyenda, lejos de apagarse, siguió creciendo con el paso del tiempo.
Aquel episodio de 1991 reveló las fragilidades de un ídolo de carne y hueso, y también marcó un punto de inflexión en la historia del fútbol argentino.
El Viejo Var. Un espacio donde nos juntamos a opinar de fútbol, sin verdades absolutas pero con mucha pasión.
De qué hablamos
- Sanción Maradona 1991: Diego dio positivo por cocaína en Italia tras un partido con Napoli.
- FIFA y Federación Italiana: lo suspendieron por 15 meses de toda actividad oficial.
- Impacto en Argentina: la Selección debió reconstruirse sin su emblema.
- Vuelta al fútbol: regresó en Sevilla y luego en Newell’s, con un rendimiento irregular.
- Relación con FIFA: tensa, marcada por denuncias públicas y ruptura institucional.
La sanción a Maradona en 1991 por doping cambió el curso de su carrera y tuvo impacto directo en la Selección Argentina, en una etapa de transición marcada por el conflicto con la FIFA.


