En 1994, Diego Maradona fue expulsado del Mundial de EE. UU., y suspendido 15 meses por detección de efedrina y otras sustancias prohibidas. La sanción de Maradona en 1994 marcó el fin de su carrera internacional y dejó una huella profunda en el fútbol argentino.
El regreso esperanzador y el Mundial de Estados Unidos
Después de su sanción de 1991 y un paso por Newell’s, Maradona fue convocado para el Mundial de 1994. Argentina necesitaba su experiencia tras la goleada ante Colombia y una campaña de eliminatorias complicada. En el debut contra Grecia, el diez anotó su último gol en una Copa del Mundo, generando ilusión en el plantel y la afición.
El positivo tras el segundo partido: efedrina y derivados
Luego del partido frente a Nigeria (2‑1 victoria), la muestra “A” de orina de Maradona resultó positiva por cinco sustancias estimulantes: efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina. La sustancia principal (efedrina) es un componente común en medicamentos para resfriados, pero está prohibida por la FIFA.
La expulsión del Mundial y la sanción de 15 meses
La muestra “B” confirmó el positivo, y la AFA retiró a Maradona de la concentración inmediatamente. FIFA lo expulsó del Mundial y anunció una suspensión de 15 meses a nivel mundial, sin posibilidad de jugar hasta aproximadamente septiembre de 1995.
La frase que conmovió a todos: “me cortaron las piernas”
La conferencia de prensa fue un momento histórico. El diez llegó al micrófono visiblemente afectado: afirmó que las sustancias venían de un antigripal que le entregó su preparador físico, Daniel Cerrini, y juró no haber buscado ninguna ventaja deportiva. Entre lágrimas, dijo: “me cortaron las piernas”, una frase que se convirtió en símbolo de su sufrimiento.
Impacto inmediato en la Selección Argentina
La ausencia de Maradona dejó un vacío emocional y futbolístico. El equipo cayó 2‑0 ante Bulgaria y fue eliminado en octavos por Rumania (3‑2), sin Diego como capitán y emblema de la selección. Ese Mundial representó un quiebre: empezó siendo esperanza y terminó en desazón colectiva.
Repercusiones en el fútbol argentino y futuras regulaciones
La sanción de Maradona en 1994 se transformó en un caso emblemático para políticas antidopaje. La AFA y otros organismos entendieron que incluso jugadores consagrados podían fallar por errores técnicos o falta de atención médica. La WADA, creada años después, reconoció que la cantidad detectada probablemente no habría sido considerada dopaje con los nuevos estándares, respaldando en parte la versión de Maradona.
La última rendición oficial de Maradona como jugador
La sanción marcó el final de su carrera en la Selección Argentina. Nunca volvió a vestir la celeste y blanca después de 1994, cerrando un ciclo de 17 años y 91 partidos con 34 goles. Su trayectoria continuó en clubes como Deportivo Mandiyú o Racing como entrenador, pero el fútbol internacional ya no tendría más al diez como protagonista.
Conclusión: de ídolo inmortal a irrevocable caída
La sanción de Maradona en 1994 fue un episodio decisivo: terminó abruptamente su presencia en Mundiales y aceleró el fin de su carrera como jugador. Ese momento expuso las vulnerabilidades del ídolo más grande del fútbol argentino, y dejó una lección para las instituciones sobre el manejo de la salud y la comunicación deportiva.
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De qué hablamos
- Sanción Maradona 1994: resultó positiva por efedrina y otras sustancias tras el partido contra Nigeria.
- Suspensión FIFA: expulsado del Mundial y fuera del fútbol por 15 meses a nivel mundial.
- Frase emblemática: “me cortaron las piernas”.
- Impacto en Argentina: eliminación mundial y fin de su etapa como capitán del seleccionado.
- Versiones sobre el origen: Maradona afirmó que fue un antigripal dado por su preparador físico.
- Legado institucional: abrió debates sobre protocolos antidopaje y responsabilidad médica.
La sanción de Maradona en 1994 por dopaje (efedrina y derivados) lo expulsó del Mundial y lo suspendió 15 meses, marcando el fin de su carrera internacional y afectando la historia del fútbol argentino.


