Qué dice la ciencia sobre patear con empeine, borde interno o externo

En el fútbol, no todos los remates son iguales. La forma en que un jugador decide patear con empeine, borde interno o externo, no solo cambia la dirección, sino también la velocidad, la precisión y hasta el efecto. Detrás de cada tipo de golpe hay principios de física, biomecánica y control motor que explican por qué los futbolistas eligen una técnica u otra según la situación.

La física del remate: fuerza, ángulo y efecto

Cuando un jugador patea, intervienen varios factores clave: la fuerza aplicada, el ángulo de contacto y la superficie del pie. Todo esto determina cómo se mueve la pelota en el aire.

Uno de los conceptos más importantes es el efecto Magnus, que explica por qué la pelota puede desviarse en el aire cuando gira. Este fenómeno es fundamental para entender las diferencias entre los tipos de remate.

Remate con empeine: potencia pura

Patear con empeine o generar el golpe con empeine (la parte superior del pie) es el más utilizado para remates fuertes. Dado que, desde la biomecánica, permite transferir mayor energía desde la pierna a la pelota, genera trayectorias más rectas y reduce el efecto (menos giro).

Científicamente, este tipo de golpe maximiza la velocidad inicial de la pelota, ya que el contacto es más directo y estable. Por eso es ideal para tiros de larga distancia o definiciones donde prima la potencia.

Jugadores como Cristiano Ronaldo han perfeccionado este tipo de remate, logrando disparos extremadamente veloces al patear con empeine.

Remate con borde interno: precisión y control

El uso del borde interno (la cara interna del pie) es el más preciso.

Desde la ciencia del movimiento aumenta la superficie de contacto, mejora el control de dirección, permite aplicar efecto con mayor facilidad. 

Este tipo de golpe es ideal para pases, centros y definiciones colocadas. La mayor superficie de contacto reduce el margen de error, lo que explica por qué se enseña desde etapas formativas.

Un ejemplo claro es Lionel Messi, que utiliza esta técnica para definir con precisión milimétrica.

Remate con borde externo: imprevisibilidad y efecto

El golpe con borde externo (parte externa del pie) es el más difícil de ejecutar, pero también uno de los más sorprendentes.

Desde el punto de vista físico genera efectos más complejos, cambia la trayectoria de forma menos predecible, reduce la estabilidad del contacto.

Esto lo convierte en un recurso ideal para sorprender a defensores y arqueros. Sin embargo, requiere mayor coordinación y técnica.

Jugadores como Ricardo Quaresma han hecho del borde externo una marca registrada.

Qué dicen los estudios

Investigaciones en biomecánica deportiva muestran que el empeine produce mayor velocidad de salida, el borde interno ofrece mayor precisión y el borde externo genera trayectorias más difíciles de anticipar.

Además, el éxito del remate depende no solo del tipo de golpe, sino también de factores como la posición del cuerpo, el apoyo del pie no dominante, y el tiempo de contacto con la pelota. Es decir, la técnica es una combinación compleja de física y coordinación.

Elegir cómo patear también es ciencia

En el fútbol moderno, decidir cómo patear no es solo cuestión de estilo: es una decisión estratégica basada en física y biomecánica.

Cada tipo de remate tiene su función. La clave está en saber cuándo usar cada uno.

Porque en una fracción de segundo, elegir bien cómo pegarle a la pelota puede ser la diferencia entre un gol común… y uno inolvidable.

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De qué hablamos

Diferencias entre empeine, borde interno y externo. Física aplicada al fútbol. Biomecánica del remate. Cómo influye el efecto en la trayectoria.

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